El 12 de enero vimos en clase la película ElBola para hacer para el segundo cuatrimestre un trabajo sobre la misma.
El 19 de enero fue el último día de clase. Expusieron un trabajo de grupo (formado por Mario, Maribel, Marta y Este) en la que explicaron la fundación ASEDES e hicieron varias dinámicas.
Posteriormente, para acabar con la clase la profesora aclaró algunas dudas referentes al blog.
martes, 26 de enero de 2010
TEMA 3: TÉCNICAS BÁSICAS DE INTERVENCIÓN CON GRUPOS
La crónica
Es una técnica mixta, en ella se utiliza la observación y se aplican los soportes de registro de la misma.
Aparecen los tipos de conflictos, cómo se resuelven, elementos claves del grupo, registro de intervenciones. La estructura de la crónica es la misma que la del Informe Social.
El psicodrama
El Psicodrama es una forma de psicoterapia consistente en la representación (dramatización) por parte de los miembros del grupo de una serie de acontecimientos reales o imaginarios, experimentándolos al máximo.
El sociograma
Es una técnica para lograr una imagen precisa de las relaciones informales existentes en el seno de los grupos, que frecuentemente permanecen ocultas, o poco visibles.
Juegos de roles
Consisten en una dramatización, en la cual, cada miembro del grupo asume un papel para que posteriormente, sea comentado tanto por el propio individuo como por el resto del grupo.
Es una técnica mixta, en ella se utiliza la observación y se aplican los soportes de registro de la misma.
Aparecen los tipos de conflictos, cómo se resuelven, elementos claves del grupo, registro de intervenciones. La estructura de la crónica es la misma que la del Informe Social.
El psicodrama
El Psicodrama es una forma de psicoterapia consistente en la representación (dramatización) por parte de los miembros del grupo de una serie de acontecimientos reales o imaginarios, experimentándolos al máximo.
El sociograma
Es una técnica para lograr una imagen precisa de las relaciones informales existentes en el seno de los grupos, que frecuentemente permanecen ocultas, o poco visibles.
Juegos de roles
Consisten en una dramatización, en la cual, cada miembro del grupo asume un papel para que posteriormente, sea comentado tanto por el propio individuo como por el resto del grupo.
TEMA 2: TEORÍAS
Existen diferentes características de la inadaptación social que son:
- Consideración negativa y desgraciada de la situación que vive el sujeto, tanto en su dimensión objetiva como en la dimensión subjetiva.
- Interacción entre vivencia personal y percepción social despreciativa.
- Falta de participación activa y constructiva
- Dificultades para vivir en sociedad de forma duradera.
- Pertenencia frecuente y participación en un grupo con finalidades alejadas de los patrones intelectuales.
- Ausencia frecuente de elementos materiales e inmateriales necesarios para la participación social aceptable del sujeto.
Así mismo, encontramos diferentes perspectivas psicológicas y sociales que al explicar la inadaptación tienen una influencia en los procesos educativos. Cada persona tiene una imagen de la persona con la que trabaja, por lo que se necesitan interacciones educativas diferentes. G. Geandreau describe algunas imágenes del sujeto por parte de los educadores:
- algunos educadores hacen referencia alas causas, ven a la persona como algo irrecuperable, con fuertes dificultades.
- otros pensarán en las consecuencias (entornos, medios que necesitan,...)
- otros se fijan en la extrañeza de los comportamientos
- otros lo perciben como la prolongación del ejercicio de su profesión.
Existen diferentes perspectivas sobre los fenómenos de la inadaptación:
· Las teorías del aprendizaje social:
Se destaca la vinculación entre el medio ambiente y la persona. La socialización y las desviaciones respecto a la misma son fenómenos o conductas aprendidas. Entre los mecanismos de aprendizaje encontramos:
- los sujetos tienen a comportarse según los beneficios o prejuicios de sus actos, es decir, se trata del refuerzo positivo o negativo.
- Mediante el aprendizaje vicario u observacional. Los modelos tienen una enorme importancia en el aprendizaje de las conductas.
Bandura mostró que algunos estímulos pueden evocar conductas agresivas y violentas en individuos que no parecen estar frustrados. El hecho de ver a otra persona comportarse agresivamente puede incrementar la conducta agresiva. En este aprendizaje de conducta, observaron que las consecuencias de la conducta tienen que ver con el aprendizaje de la misma. Si el modelo agresivo era recompensado por su conducta agresiva, quienes lo presenciaban era después más agresivos. Es decir, los modelos prestigiados se tienen a imitar más que otro que no lo son.
Bandura afirma que los procesos cognoscitivos desempeñan un papel importante en la adquisición de nuevas conductas a través de la observación. El refuerzo también constituye un elemento importante para mantener la conducta aprendida.
Pero este modelo, tiene varias críticas. No explica los cambios que ocurren, ni por qué algunas personas pueden resistir las influencias del aprendizaje y otras no. además, estas teorías no estudian adecuadamente la influencia de la marginación en las conductas inadaptadas.
· La perspectiva funcionalista:
Existe una dinámica social dominante, que es el marco social y cultural cambiante en que se ubican los sujetos o grupos. La manera de situarse ante esta dinámica social puede ser considerada funcional (cuando se asumen normas sociales) o disfuncional (rechazando, quedándose al margen de la misma). La dinámica social de efectúa desde la perspectiva del mismo sistema.
Algunas características de la dinámica social dominante son efectuadas sobre una voluntad individual.
Algunos autores han manifestado que la desviación es funcional al grupo. La negación acrítica de otros sirve para afirmarnos a nosotros mismos; el mal comportamiento señala cuál es el buen comportamiento. Las desviaciones sirven para mantener y determinar los límites simbólicos del grupo. Los status especializados llegan a ser referencias críticas para establecer dichos límites. Pero esta funcionalidad se da así si se mantiene en pequeñas dosis, ya que la excesiva desviación social es disfuncional al sistema al romper las expectativas institucionalizadas y provocar la desintegración del sistema.
Con respecto a esta teoría funcionalista, se han establecido algunas críticas. En la práctica resulta mucho más difícil especificar qué es lo funciona o qué es disfuncional para un grupo social. La función de un grupo es algo que se decide mediante conflictos, no es algo que venga dado en la misma estructura de la organización. Además, al ignorar los aspectos políticos de fenómeno el punto de vista funcional limita la concepción del mismo.
· La perspectiva interpretativa:
Sigue, por una parte, una lógica causalista (¿por qué?) que a veces que más que explicar, estigmatiza; y por otra parte, una lógica finalista (¿para qué?). Frente a estas concepciones ha surgidos otras teorías explicativas que utilizan mecanismos que actúan en la explicación de las conductas inadaptadas:
- Reacción social y significación: la reacción social es importante para entender las conductas inadaptadas. La reacción social frente a fenómenos de la inadaptación puede desencadenar mecanismos de patologización. Cada sujeto da sentido y define la situación a su manera. A los signos presentes en la situación se le dan significaciones; las cosas llegan a ser objetos cuando toman significados y los significados se establecen en situaciones interpersonales.
- Explicaciones y atribuciones: a través de la explicación se hace inteligible un acto. El sujeto aborda su entorno con una serie de hipótesis que incitan la explicación; se intenta buscar una lógica para explicar lo que ha pasado. Dentro de la explicación se encuentra la atribución, que busca el responsable. Toda persona es susceptible de realizar un juicio de responsabilidad sobre el otro. Existe complementareidad entre explicación y atribución: la explicación tiende a dar cuenta del por qué y del cómo de tal suceso y la atribución tiende a sancionar, a establecer quienes son los responsables. Los mecanismos de la atribución tienen lugar en contextos de interacción y comunicación, por lo que los factores afectivos juegan un papel importante.
En la interacción social existe una dialéctica entre autoatribución y heteroatribución de las conductas. Si un grupo social emite un juicio de responsabilidad hacia el delincuente ese mismo grupo social no aparece en la escena de la explicación, por tanto, no tiene ninguna responsabilidad. Generalmente el comportamiento ajeno tiende a explicarse mediante disposiciones particulares y el propio comportamiento en términos situacionales.
Los estereotipos influyen en la manera como interpretamos los comportamientos de los otros. Es estereotipo tiende a categorizar a los otros en función de las expectativas que se proyectan sobre los mismos. En la atribución intervienen prejuicios, estereotipo, estigmatizadores que no tiene que suponer su aceptación.
- La reacción social y los procesos de definición de la conducta: para comprender las practicas sociales se necesita atender a todos los que participan en la construcción social de la inadaptación. La ''etiqueta'' que ponemos a los sujetos y a los grupos define socialmente a los mismos. La teoría del etiquetado ayuda a comprender los mecanismo que actúan.: Regla de la perpetuación (mecanismos de la conservación y amplificación de la desviación. Las etiquetas tienen a mantenerse); Regla de la economía (resistencia a poner una etiqueta impuesta); y Regla de la consistencia (las labores de los no desviantes a los que son etiquetados como desviantes tienen a realizarse).
Lemert, en una teoría llamada de desviación primaria (conductas diferentes) y secundaria ( conductas estigmatizadas) atiende a la definición e identificación de la conducta en los procesos de desviación.
La definición exterior ayuda a la definición interior, es decir, lo que piensan los oros en lo que cada uno piensa de sí mismo. Las reacciones sociales pueden ir desde la ayuda hasta la explotación. La existencia de estatus de ''inadaptados'' permite la existencia colectiva de otros roles que tienden a reproducir las condiciones e su propia existencia, y así constituyen al mantenimiento de los status deviantes.
Esta teoría interpretativa también ha recibido críticas: parten de que la desviación es asunto de definición, es decir, se plantea de si las conductas desechadas tienen alguna característica fuera de su definición legar o interpersonal. Además, se olvida que las leyes son expresión de ciertas relaciones sociales y de la heterogeneidad de las conductas y de la relación que éstas mantienen con la estructura global social. Por otro lado, si se niega la enfermedad mental o conducta ''desviante'' fuera de la definición interpersonal, la consecuencia es que tales conductas deberían ser permitidas.
· La perspectiva social:
Señala que la sociedad es el eje de referencia fundamental al definir inadaptación; es el medio social el origen de la inadaptación. Esta perspectiva enlaza con la noción de marginación. La marginación es un término polisémico. Una primera distinción se refiere al eje activo de la marginación en la línea que enlaza individuo y sociedad. No es lo mismo marginación voluntaria de una persona que se retira de los flujos sociales (automarginación), que la de una persona que no toma parte de los beneficios materiales, sociales y culturales sin que intervenga una decisión activa por parte del sujeto; en este caso sería la exclusión social. En el caso de la automarginación, la marginación se asemejaría a la noción de retracción estudiada por Merton cuando clasifica las maneras de adaptarse los individuos a la estructura social. La retracción se caracteriza por una doble posición: en primer lugar, por el rechazo a participar en el consenso social, y en segundo lugar, por una retirada física y geográfica caracterizada por el aislamiento y el rechazo al contacto.
Cuando hablamos de marginación como exclusión, puede entenderse como una falta de participación respecto a unos objetos sociales. Muchas veces es el resultado de la discriminación, la estigmatización y conduce a una segregación forzada.
La automarginación puede adoptar diversas formas, cuyo extremo es la retirada física y espacial de los lugares sociales habituales.
Según García, la marginación engloba a aquellos que están sin trabajo, los que carecen de saber y poder, y los que no son autónomos. En todos estos individuos se da una desviación del lazo social que se podría llamar desafiliación. La desafiliación surge ante la falta de integración laboral y de inserción relacional. La zona de vulnerabilidad anuncia precariedad laboral y fragilidad relacional, y la zona de desafiliación conjuga ausencia de trabajo y aislamiento social.
La asistencia social es la existencia de una miseria dependiente que moviliza la acción social, sea para asistir (indigentes inválidos) como para conjurar el peligro de la disociación que la misma persona representa (indigente validos).
En cuanto la integración social, vemos que actualmente el mercado de trabajo ha experimentado numerosos cambios en el estatus y remuneraciones: los parados de larga duración, los empleos temporales, el paro,... que ha incrementado el número de marginados sociales.
En la inserción social o relacional se produce también transformaciones importantes, como es el caso de las familias. Otro aspecto es la desprotección cultural: a día de hoy, las personas viven situaciones negativas que no le permiten acceder al sistema de valores culturales, que cumplen una función integradora.
La exclusión social y la vulnerabilidad vital se convierten en precariedad cultural cuando afectan a los modos y maneras de situarse en la vida. La marginalidad se convierte en inadaptación cuando toca la forma personal de estar en la realidad.
- Consideración negativa y desgraciada de la situación que vive el sujeto, tanto en su dimensión objetiva como en la dimensión subjetiva.
- Interacción entre vivencia personal y percepción social despreciativa.
- Falta de participación activa y constructiva
- Dificultades para vivir en sociedad de forma duradera.
- Pertenencia frecuente y participación en un grupo con finalidades alejadas de los patrones intelectuales.
- Ausencia frecuente de elementos materiales e inmateriales necesarios para la participación social aceptable del sujeto.
Así mismo, encontramos diferentes perspectivas psicológicas y sociales que al explicar la inadaptación tienen una influencia en los procesos educativos. Cada persona tiene una imagen de la persona con la que trabaja, por lo que se necesitan interacciones educativas diferentes. G. Geandreau describe algunas imágenes del sujeto por parte de los educadores:
- algunos educadores hacen referencia alas causas, ven a la persona como algo irrecuperable, con fuertes dificultades.
- otros pensarán en las consecuencias (entornos, medios que necesitan,...)
- otros se fijan en la extrañeza de los comportamientos
- otros lo perciben como la prolongación del ejercicio de su profesión.
Existen diferentes perspectivas sobre los fenómenos de la inadaptación:
· Las teorías del aprendizaje social:
Se destaca la vinculación entre el medio ambiente y la persona. La socialización y las desviaciones respecto a la misma son fenómenos o conductas aprendidas. Entre los mecanismos de aprendizaje encontramos:
- los sujetos tienen a comportarse según los beneficios o prejuicios de sus actos, es decir, se trata del refuerzo positivo o negativo.
- Mediante el aprendizaje vicario u observacional. Los modelos tienen una enorme importancia en el aprendizaje de las conductas.
Bandura mostró que algunos estímulos pueden evocar conductas agresivas y violentas en individuos que no parecen estar frustrados. El hecho de ver a otra persona comportarse agresivamente puede incrementar la conducta agresiva. En este aprendizaje de conducta, observaron que las consecuencias de la conducta tienen que ver con el aprendizaje de la misma. Si el modelo agresivo era recompensado por su conducta agresiva, quienes lo presenciaban era después más agresivos. Es decir, los modelos prestigiados se tienen a imitar más que otro que no lo son.
Bandura afirma que los procesos cognoscitivos desempeñan un papel importante en la adquisición de nuevas conductas a través de la observación. El refuerzo también constituye un elemento importante para mantener la conducta aprendida.
Pero este modelo, tiene varias críticas. No explica los cambios que ocurren, ni por qué algunas personas pueden resistir las influencias del aprendizaje y otras no. además, estas teorías no estudian adecuadamente la influencia de la marginación en las conductas inadaptadas.
· La perspectiva funcionalista:
Existe una dinámica social dominante, que es el marco social y cultural cambiante en que se ubican los sujetos o grupos. La manera de situarse ante esta dinámica social puede ser considerada funcional (cuando se asumen normas sociales) o disfuncional (rechazando, quedándose al margen de la misma). La dinámica social de efectúa desde la perspectiva del mismo sistema.
Algunas características de la dinámica social dominante son efectuadas sobre una voluntad individual.
Algunos autores han manifestado que la desviación es funcional al grupo. La negación acrítica de otros sirve para afirmarnos a nosotros mismos; el mal comportamiento señala cuál es el buen comportamiento. Las desviaciones sirven para mantener y determinar los límites simbólicos del grupo. Los status especializados llegan a ser referencias críticas para establecer dichos límites. Pero esta funcionalidad se da así si se mantiene en pequeñas dosis, ya que la excesiva desviación social es disfuncional al sistema al romper las expectativas institucionalizadas y provocar la desintegración del sistema.
Con respecto a esta teoría funcionalista, se han establecido algunas críticas. En la práctica resulta mucho más difícil especificar qué es lo funciona o qué es disfuncional para un grupo social. La función de un grupo es algo que se decide mediante conflictos, no es algo que venga dado en la misma estructura de la organización. Además, al ignorar los aspectos políticos de fenómeno el punto de vista funcional limita la concepción del mismo.
· La perspectiva interpretativa:
Sigue, por una parte, una lógica causalista (¿por qué?) que a veces que más que explicar, estigmatiza; y por otra parte, una lógica finalista (¿para qué?). Frente a estas concepciones ha surgidos otras teorías explicativas que utilizan mecanismos que actúan en la explicación de las conductas inadaptadas:
- Reacción social y significación: la reacción social es importante para entender las conductas inadaptadas. La reacción social frente a fenómenos de la inadaptación puede desencadenar mecanismos de patologización. Cada sujeto da sentido y define la situación a su manera. A los signos presentes en la situación se le dan significaciones; las cosas llegan a ser objetos cuando toman significados y los significados se establecen en situaciones interpersonales.
- Explicaciones y atribuciones: a través de la explicación se hace inteligible un acto. El sujeto aborda su entorno con una serie de hipótesis que incitan la explicación; se intenta buscar una lógica para explicar lo que ha pasado. Dentro de la explicación se encuentra la atribución, que busca el responsable. Toda persona es susceptible de realizar un juicio de responsabilidad sobre el otro. Existe complementareidad entre explicación y atribución: la explicación tiende a dar cuenta del por qué y del cómo de tal suceso y la atribución tiende a sancionar, a establecer quienes son los responsables. Los mecanismos de la atribución tienen lugar en contextos de interacción y comunicación, por lo que los factores afectivos juegan un papel importante.
En la interacción social existe una dialéctica entre autoatribución y heteroatribución de las conductas. Si un grupo social emite un juicio de responsabilidad hacia el delincuente ese mismo grupo social no aparece en la escena de la explicación, por tanto, no tiene ninguna responsabilidad. Generalmente el comportamiento ajeno tiende a explicarse mediante disposiciones particulares y el propio comportamiento en términos situacionales.
Los estereotipos influyen en la manera como interpretamos los comportamientos de los otros. Es estereotipo tiende a categorizar a los otros en función de las expectativas que se proyectan sobre los mismos. En la atribución intervienen prejuicios, estereotipo, estigmatizadores que no tiene que suponer su aceptación.
- La reacción social y los procesos de definición de la conducta: para comprender las practicas sociales se necesita atender a todos los que participan en la construcción social de la inadaptación. La ''etiqueta'' que ponemos a los sujetos y a los grupos define socialmente a los mismos. La teoría del etiquetado ayuda a comprender los mecanismo que actúan.: Regla de la perpetuación (mecanismos de la conservación y amplificación de la desviación. Las etiquetas tienen a mantenerse); Regla de la economía (resistencia a poner una etiqueta impuesta); y Regla de la consistencia (las labores de los no desviantes a los que son etiquetados como desviantes tienen a realizarse).
Lemert, en una teoría llamada de desviación primaria (conductas diferentes) y secundaria ( conductas estigmatizadas) atiende a la definición e identificación de la conducta en los procesos de desviación.
La definición exterior ayuda a la definición interior, es decir, lo que piensan los oros en lo que cada uno piensa de sí mismo. Las reacciones sociales pueden ir desde la ayuda hasta la explotación. La existencia de estatus de ''inadaptados'' permite la existencia colectiva de otros roles que tienden a reproducir las condiciones e su propia existencia, y así constituyen al mantenimiento de los status deviantes.
Esta teoría interpretativa también ha recibido críticas: parten de que la desviación es asunto de definición, es decir, se plantea de si las conductas desechadas tienen alguna característica fuera de su definición legar o interpersonal. Además, se olvida que las leyes son expresión de ciertas relaciones sociales y de la heterogeneidad de las conductas y de la relación que éstas mantienen con la estructura global social. Por otro lado, si se niega la enfermedad mental o conducta ''desviante'' fuera de la definición interpersonal, la consecuencia es que tales conductas deberían ser permitidas.
· La perspectiva social:
Señala que la sociedad es el eje de referencia fundamental al definir inadaptación; es el medio social el origen de la inadaptación. Esta perspectiva enlaza con la noción de marginación. La marginación es un término polisémico. Una primera distinción se refiere al eje activo de la marginación en la línea que enlaza individuo y sociedad. No es lo mismo marginación voluntaria de una persona que se retira de los flujos sociales (automarginación), que la de una persona que no toma parte de los beneficios materiales, sociales y culturales sin que intervenga una decisión activa por parte del sujeto; en este caso sería la exclusión social. En el caso de la automarginación, la marginación se asemejaría a la noción de retracción estudiada por Merton cuando clasifica las maneras de adaptarse los individuos a la estructura social. La retracción se caracteriza por una doble posición: en primer lugar, por el rechazo a participar en el consenso social, y en segundo lugar, por una retirada física y geográfica caracterizada por el aislamiento y el rechazo al contacto.
Cuando hablamos de marginación como exclusión, puede entenderse como una falta de participación respecto a unos objetos sociales. Muchas veces es el resultado de la discriminación, la estigmatización y conduce a una segregación forzada.
La automarginación puede adoptar diversas formas, cuyo extremo es la retirada física y espacial de los lugares sociales habituales.
Según García, la marginación engloba a aquellos que están sin trabajo, los que carecen de saber y poder, y los que no son autónomos. En todos estos individuos se da una desviación del lazo social que se podría llamar desafiliación. La desafiliación surge ante la falta de integración laboral y de inserción relacional. La zona de vulnerabilidad anuncia precariedad laboral y fragilidad relacional, y la zona de desafiliación conjuga ausencia de trabajo y aislamiento social.
La asistencia social es la existencia de una miseria dependiente que moviliza la acción social, sea para asistir (indigentes inválidos) como para conjurar el peligro de la disociación que la misma persona representa (indigente validos).
En cuanto la integración social, vemos que actualmente el mercado de trabajo ha experimentado numerosos cambios en el estatus y remuneraciones: los parados de larga duración, los empleos temporales, el paro,... que ha incrementado el número de marginados sociales.
En la inserción social o relacional se produce también transformaciones importantes, como es el caso de las familias. Otro aspecto es la desprotección cultural: a día de hoy, las personas viven situaciones negativas que no le permiten acceder al sistema de valores culturales, que cumplen una función integradora.
La exclusión social y la vulnerabilidad vital se convierten en precariedad cultural cuando afectan a los modos y maneras de situarse en la vida. La marginalidad se convierte en inadaptación cuando toca la forma personal de estar en la realidad.
TEMA 2: REFERENTES II (Guasch y Ponce)
El proceso de inadaptación social pasa por dos fases:
- La inadaptación objetiva: unida a condiciones desfavorables de una sociedad injusta, se da cuando el sujeto empieza a desarrollar conductas inadaptadas (o desviadas). El sujeto puede iniciar diferentes tipos de adaptación: el conformismo pasivo, la conducta antisocial y la retirada. Este nivel de inadaptación se caracteriza por un comportamiento inadaptado consistente en alcanzar metas adaptativas por los medios de los que dispone el individuo. No se supone que existen alteraciones en la personalidad del individuo.
- La inadaptación subjetiva: cuando las instituciones protectoras y correctoras intervienen. Estas no atienden a las necesidades vitales, sino al conflicto personalizándolo, y como consecuencia, se producen alteraciones en el comportamiento y personalidad del inadaptado, es decir, un deterioro en la conducta que hace crear mecanismos de defensa. Cuando finalizan las medidas institucionales, el sujeto adopta pautas comportamentales en un contexto ‘’normal’’ propias del contexto anormal punitivo.
Existen numerosas definiciones de adaptación e inadaptación, que por lo general están mal definidos o no se indican los referentes que los caracteriza.
- Referente normativo: uno de los más utilizados para mencionar la dimensión normativa de la sociedad. La sociedad provoca la existencia o implantación de una ordenación social concreta, formas institucionalizadas de comportarse y que son aceptadas por gran parte de la sociedad. Esto se hace por medio de la socialización del individuo, a fin de ser aceptado, poder comunicarse y participar en la sociedad. Uno de los autores que defiende esta teoría es Parsons.
Una mínima aceptación de normas es imprescindible para el individuo. La integración social no constituye una norma indiscutible ya que toda sociedad comporta una parte de egoísmo.
La adaptación social no implica necesariamente una total conformidad social.
- Referente aptitudinal: es el sujeto cuyo déficit de salud, de inteligencia o trastornos de su afectividad le priva de insertarse sin ayuda del medio. La noción de inadaptado difiere de la de deficiencia, enfermedad o invalidez. La enfermedad designa un estado en el que la salud se ve alterada por algún tipo de trastorno; el inválido no tiene fuerza. La inadaptación se define en la interacción de factores individuales y mesológicos. Las discapacidades no facilitan una adaptación, no es la discapacidad la que determina la inadaptación sino la definición y práctica social llevada a cabo acerca de unos sujetos con unas características personales o sociales, donde se respeta el derecho a la diferencia. Es preciso distinguir diferencia y desigualdad. La desigualdad supone una jerarquía que un grupo o institución social introduce ordenando a los sujetos en función del nivel de competencia. Mientras que diferencia no supone intrínsecamente una clasificación.
- Referencia centrada en la especificidad humana: consideran al hombre como sujeto de proyectos. La personalidad guarda relación con el proceso de adaptación constructiva, es decir, la realización de sí mismo en el mundo. La inadaptación del hombre no es tanto una inadecuación al medio como a sí mismo en tanto que sujeto de proyectos. Podemos distinguir dos formas de inadaptación: incapacidad psíquica de pasar de la fase del proyecto a la fase de la realización, y la imposibilidad de elaborar nuevos proyectos. Existe también el nivel fantasioso, proceso por el cual la persona que no puede pasar del proyecto a la realización real procura alcanzar sus objetivos sin las dificultades de la vida social.
Vemos que esta visión ofrece especial importancia a la persona pero no se acentúa la influencia del medio ambiente.
- Referencia de la interacción ambiente-sujeto: pone el acento en la relación que se establece entre el sujeto y el medio. La inadaptación supone un conflicto, una relación problemática entre ambos. Se realza la idea de un desequilibrio en la relación individuo-sociedad, por lo que la adaptación en este caso supone la realización de un equilibrio entre las necesidades del individuo y las del medio social. Al hablar de inadaptación se pone el acento en las necesidades humanas no satisfechas en la relación sujeto-medio:
· La inadaptación interviene cuando el nivel de exigencias del individuo es demasiado elevado y el individuo está inadaptado porque sus necesidades sobrepasan las posibilidades normales del medio.
· O cuando la sociedad no se adapta a las exigencias del individuo, o porque su nivel de exigencias es demasiado elevado, adopta una actitud hostil o no dispone de los medios para satisfacer las exigencias del sujeto.
La clasificación de la comunicación distorsionada o inexistente que da lugar a la inadaptación social supone:
- El conformismo pasivo: supone una forma conflictiva pero una adaptación no constructiva de las relaciones entre persona y sociedad. Choca con los valores de la individualidad y la autonomía.
- Conductas y estilos de vida que tienden tanto a evitar el enfrentamiento como una participación en la sociedad. La fuga es la solución ante el conflicto.
- La conducta antisocial objetiva, con actitudes de enfrentamiento y violencia.
- La inadaptación objetiva: unida a condiciones desfavorables de una sociedad injusta, se da cuando el sujeto empieza a desarrollar conductas inadaptadas (o desviadas). El sujeto puede iniciar diferentes tipos de adaptación: el conformismo pasivo, la conducta antisocial y la retirada. Este nivel de inadaptación se caracteriza por un comportamiento inadaptado consistente en alcanzar metas adaptativas por los medios de los que dispone el individuo. No se supone que existen alteraciones en la personalidad del individuo.
- La inadaptación subjetiva: cuando las instituciones protectoras y correctoras intervienen. Estas no atienden a las necesidades vitales, sino al conflicto personalizándolo, y como consecuencia, se producen alteraciones en el comportamiento y personalidad del inadaptado, es decir, un deterioro en la conducta que hace crear mecanismos de defensa. Cuando finalizan las medidas institucionales, el sujeto adopta pautas comportamentales en un contexto ‘’normal’’ propias del contexto anormal punitivo.
Existen numerosas definiciones de adaptación e inadaptación, que por lo general están mal definidos o no se indican los referentes que los caracteriza.
- Referente normativo: uno de los más utilizados para mencionar la dimensión normativa de la sociedad. La sociedad provoca la existencia o implantación de una ordenación social concreta, formas institucionalizadas de comportarse y que son aceptadas por gran parte de la sociedad. Esto se hace por medio de la socialización del individuo, a fin de ser aceptado, poder comunicarse y participar en la sociedad. Uno de los autores que defiende esta teoría es Parsons.
Una mínima aceptación de normas es imprescindible para el individuo. La integración social no constituye una norma indiscutible ya que toda sociedad comporta una parte de egoísmo.
La adaptación social no implica necesariamente una total conformidad social.
- Referente aptitudinal: es el sujeto cuyo déficit de salud, de inteligencia o trastornos de su afectividad le priva de insertarse sin ayuda del medio. La noción de inadaptado difiere de la de deficiencia, enfermedad o invalidez. La enfermedad designa un estado en el que la salud se ve alterada por algún tipo de trastorno; el inválido no tiene fuerza. La inadaptación se define en la interacción de factores individuales y mesológicos. Las discapacidades no facilitan una adaptación, no es la discapacidad la que determina la inadaptación sino la definición y práctica social llevada a cabo acerca de unos sujetos con unas características personales o sociales, donde se respeta el derecho a la diferencia. Es preciso distinguir diferencia y desigualdad. La desigualdad supone una jerarquía que un grupo o institución social introduce ordenando a los sujetos en función del nivel de competencia. Mientras que diferencia no supone intrínsecamente una clasificación.
- Referencia centrada en la especificidad humana: consideran al hombre como sujeto de proyectos. La personalidad guarda relación con el proceso de adaptación constructiva, es decir, la realización de sí mismo en el mundo. La inadaptación del hombre no es tanto una inadecuación al medio como a sí mismo en tanto que sujeto de proyectos. Podemos distinguir dos formas de inadaptación: incapacidad psíquica de pasar de la fase del proyecto a la fase de la realización, y la imposibilidad de elaborar nuevos proyectos. Existe también el nivel fantasioso, proceso por el cual la persona que no puede pasar del proyecto a la realización real procura alcanzar sus objetivos sin las dificultades de la vida social.
Vemos que esta visión ofrece especial importancia a la persona pero no se acentúa la influencia del medio ambiente.
- Referencia de la interacción ambiente-sujeto: pone el acento en la relación que se establece entre el sujeto y el medio. La inadaptación supone un conflicto, una relación problemática entre ambos. Se realza la idea de un desequilibrio en la relación individuo-sociedad, por lo que la adaptación en este caso supone la realización de un equilibrio entre las necesidades del individuo y las del medio social. Al hablar de inadaptación se pone el acento en las necesidades humanas no satisfechas en la relación sujeto-medio:
· La inadaptación interviene cuando el nivel de exigencias del individuo es demasiado elevado y el individuo está inadaptado porque sus necesidades sobrepasan las posibilidades normales del medio.
· O cuando la sociedad no se adapta a las exigencias del individuo, o porque su nivel de exigencias es demasiado elevado, adopta una actitud hostil o no dispone de los medios para satisfacer las exigencias del sujeto.
La clasificación de la comunicación distorsionada o inexistente que da lugar a la inadaptación social supone:
- El conformismo pasivo: supone una forma conflictiva pero una adaptación no constructiva de las relaciones entre persona y sociedad. Choca con los valores de la individualidad y la autonomía.
- Conductas y estilos de vida que tienden tanto a evitar el enfrentamiento como una participación en la sociedad. La fuga es la solución ante el conflicto.
- La conducta antisocial objetiva, con actitudes de enfrentamiento y violencia.
TEMA 2: REFERENTES I (Guasch y Ponce)
La asignación de un comportamiento adaptado o inadaptado depende de la sociedad a la que pertenezca un individuo y del momento histórico en el que vive.
Existen distintos referentes que determinan la adaptación o inadaptación del individuo:
- Referente normativo: la sociedad está formada por una serie de normas, que establecen formas de relacionarse con los demás y que son aceptadas por la mayoría. Consiste en aprender en sociedad, generalmente en la niñez, mediante un proceso denominado socialización. La familia es la primera institución socializadora, seguida de la escuela y del grupo de iguales. En la adultez, el mundo laboral es un factor socializador importante. Cuando el individuo busca activamente conformar su comportamiento a esa normativa social, se le considerará como un adaptado social. En cambio, será un inadaptado cuando no acepte la normativa y su comportamiento se desvíe de la norma.
- Referente aptitudinal: se hace hincapié en las actitudes del individuo para adaptarse al medio. En este sentido, el desadaptado es el sujeto cuyo déficit de salud, trastorno,… le priva de insertarse en el medio donde vive. Esa inadaptación es relativa y puede ser transitoria, dependiendo de las características del medio y de las facilidades de adaptación que le proporciona al individuo. No es la enfermedad quien determina la inadaptación, sino el comportamiento que tiene el medio hacia esa enfermedad o deficiencia. Aunque también los sujetos no enfermos pueden ser desadaptados sociales, aunque el medio no pueda cambiar para que ellos sean menos desadaptados, sino que son los factores aptitudinales los que dificultan la desadaptación social.
- Referente cultural: la desadaptación surge por el conflicto entre culturas, generalmente entre la cultura mayoritaria y las minoritarias. Ayerbe sitúa esta línea en la Escuela de Chicago, en donde se decía que la teoría de la criminalidad resaltó la importancia del factor ambiental y su estrecha correlación con los índices de delincuencia. Su tesis más importante era que las características físicas y sociales generan criminalidad. Otros autores como Sutherland en su Teoría de la Asociación Diferencial, establece que la conducta desadaptada se aprende en contacto con otras personas desadaptadas. Pero son muchas críticas que ha recibido este modelo.
- Referente interactivo: se pone el acento en la relación que se establece entre el individuo y su medio social. Muchas teorías explicativas de la desadaptación social sitúan las causas de la misma en las características del medio socio-familiar y relacional de la persona, y otras postulan que la inadaptación es un fenómeno intrínseco al individuo, con capacidad de elección libre, que percibe el mundo que le rodea en función de sus constructos personales que ha ido construyendo a través de las influencias recibidas del medio. Según Denman, el individuo es activo y juega un papel fundamental en sus futuras decisiones. En esta corriente, la inadaptación se considera como un conflicto de exigencias y aspiraciones entre el individuo y su medio. Para otros, la desadaptación se contempla como un problema de comunicación rota o inexistente entre el individuo y su entorno social e institucional después.
La socialización es el proceso que abarca la infancia hasta la edad adulta con el fin de ser un individuo equilibrado y responsable y un miembro eficaz en la sociedad. Este proceso es bastante complejo, comprende el proceso de incorporación de los principios, normas y valores de su cultura, el proceso de aprendizaje que le permitirá estar a la altura de su comunidad (Ventosa).
La socialización garantiza la reproducción cultural, la interiorización de los patrones de conducta y formas de vida sociales; supone el proceso de transición de una generación a otra. A través de la socialización, los individuos aprenden los papeles sociales a desempeñar en una sociedad, es decir, se adaptan al sistema de roles ya existente en la sociedad.
La socialización es un proceso generalizable que abarca cualquier edad. Distinguimos tres tipos de socialización:
- Socialización primaria: se da con los grupos primarios y supone el inicio en las formas elementales de comportamiento. La familia introduce muchos condicionamientos. Esta socialización es la más importante, ya que condiciona el resto de los procesos de aprendizaje social; es cuando se adquieren las competencias sociales que permiten la incorporación activa del individuo al medio social.
- Socialización secundaria: el individuo ya socializado, se incorpora a un nuevo grupo o interioriza las normas o valores de una nueva institución. Este proceso dura toda la vida. Si esta adaptación al medio no se produce de manera equilibrada, será necesaria la socialización terciaria.
- Socialización terciaria: proceso por el cual el individuo se reincorpora a la sociedad después de un periodo de conducta antisocial, y a través del cual el grupo lleva al individuo a adoptar un conjunto de modelos de conducta en sustitución de otros. Es un proceso de socialización marginal. El sujeto va considerándose cada vez más como inadaptado y va asumiendo esa etiqueta, lo que le aleja progresivamente de las normas convencionales.
Existen distintos referentes que determinan la adaptación o inadaptación del individuo:
- Referente normativo: la sociedad está formada por una serie de normas, que establecen formas de relacionarse con los demás y que son aceptadas por la mayoría. Consiste en aprender en sociedad, generalmente en la niñez, mediante un proceso denominado socialización. La familia es la primera institución socializadora, seguida de la escuela y del grupo de iguales. En la adultez, el mundo laboral es un factor socializador importante. Cuando el individuo busca activamente conformar su comportamiento a esa normativa social, se le considerará como un adaptado social. En cambio, será un inadaptado cuando no acepte la normativa y su comportamiento se desvíe de la norma.
- Referente aptitudinal: se hace hincapié en las actitudes del individuo para adaptarse al medio. En este sentido, el desadaptado es el sujeto cuyo déficit de salud, trastorno,… le priva de insertarse en el medio donde vive. Esa inadaptación es relativa y puede ser transitoria, dependiendo de las características del medio y de las facilidades de adaptación que le proporciona al individuo. No es la enfermedad quien determina la inadaptación, sino el comportamiento que tiene el medio hacia esa enfermedad o deficiencia. Aunque también los sujetos no enfermos pueden ser desadaptados sociales, aunque el medio no pueda cambiar para que ellos sean menos desadaptados, sino que son los factores aptitudinales los que dificultan la desadaptación social.
- Referente cultural: la desadaptación surge por el conflicto entre culturas, generalmente entre la cultura mayoritaria y las minoritarias. Ayerbe sitúa esta línea en la Escuela de Chicago, en donde se decía que la teoría de la criminalidad resaltó la importancia del factor ambiental y su estrecha correlación con los índices de delincuencia. Su tesis más importante era que las características físicas y sociales generan criminalidad. Otros autores como Sutherland en su Teoría de la Asociación Diferencial, establece que la conducta desadaptada se aprende en contacto con otras personas desadaptadas. Pero son muchas críticas que ha recibido este modelo.
- Referente interactivo: se pone el acento en la relación que se establece entre el individuo y su medio social. Muchas teorías explicativas de la desadaptación social sitúan las causas de la misma en las características del medio socio-familiar y relacional de la persona, y otras postulan que la inadaptación es un fenómeno intrínseco al individuo, con capacidad de elección libre, que percibe el mundo que le rodea en función de sus constructos personales que ha ido construyendo a través de las influencias recibidas del medio. Según Denman, el individuo es activo y juega un papel fundamental en sus futuras decisiones. En esta corriente, la inadaptación se considera como un conflicto de exigencias y aspiraciones entre el individuo y su medio. Para otros, la desadaptación se contempla como un problema de comunicación rota o inexistente entre el individuo y su entorno social e institucional después.
La socialización es el proceso que abarca la infancia hasta la edad adulta con el fin de ser un individuo equilibrado y responsable y un miembro eficaz en la sociedad. Este proceso es bastante complejo, comprende el proceso de incorporación de los principios, normas y valores de su cultura, el proceso de aprendizaje que le permitirá estar a la altura de su comunidad (Ventosa).
La socialización garantiza la reproducción cultural, la interiorización de los patrones de conducta y formas de vida sociales; supone el proceso de transición de una generación a otra. A través de la socialización, los individuos aprenden los papeles sociales a desempeñar en una sociedad, es decir, se adaptan al sistema de roles ya existente en la sociedad.
La socialización es un proceso generalizable que abarca cualquier edad. Distinguimos tres tipos de socialización:
- Socialización primaria: se da con los grupos primarios y supone el inicio en las formas elementales de comportamiento. La familia introduce muchos condicionamientos. Esta socialización es la más importante, ya que condiciona el resto de los procesos de aprendizaje social; es cuando se adquieren las competencias sociales que permiten la incorporación activa del individuo al medio social.
- Socialización secundaria: el individuo ya socializado, se incorpora a un nuevo grupo o interioriza las normas o valores de una nueva institución. Este proceso dura toda la vida. Si esta adaptación al medio no se produce de manera equilibrada, será necesaria la socialización terciaria.
- Socialización terciaria: proceso por el cual el individuo se reincorpora a la sociedad después de un periodo de conducta antisocial, y a través del cual el grupo lleva al individuo a adoptar un conjunto de modelos de conducta en sustitución de otros. Es un proceso de socialización marginal. El sujeto va considerándose cada vez más como inadaptado y va asumiendo esa etiqueta, lo que le aleja progresivamente de las normas convencionales.
CONCEPTO DE POBREZA, DESIGUALDAD Y EXCLUSIÓN SOCIAL
Definimos pobreza como aquel estado en el que se encuentran determinadas personas o grupos, definido principalmente por la carencia de recursos materiales y económicos. Suelke ser estudiada a partir de la desigualdad en la distribución de la renta entre los individuos que componen una sociedad concreta. El ‘umbral de pobreza’ o ‘línea de pobreza’ señala un límite que engloba todos aquellos ingresos inferiores a la media de los ingresos que se producen en cada país. Diferenciamos entre pobreza moderada, por debajo del 50% del umbral de pobreza; y pobreza severa, por debajo del 25%.
La pobreza aparece como resultado de la estructuración de la desigualdad social y el reparto no equitativo de la riqueza. Según el Consejo de las Comunidades Europeas en 1984, engloba diferentes ámbitos y no solo el social, por lo que es un fenómeno multidimensional que excluye a los individuos del modo de vida aceptable en una sociedad.
La desigualdad la definimos como la distancia entre los miembros de una sociedad por distribución desigual de oportunidades y recursos dentro de una sociedad homogénea. La desigualdad es un concepto más amplio que el de pobreza, pues se define en una concepción de la distribución completa que no se centra solamente en la distribución de la riqueza o de la renta.
Según el Banco Mundial, la pobreza y la desigualdad están estrechamente relacionadas. Así, se utilizan tres conceptos de desigualdad en los ingresos:
La desigualdad en los ingresos promedios: desigualdad entre los países. Esto es, mientras que unos países se enriquecen otros se empobrecen.
La diferencia entre los ingresos de los ricos y de los pobres.
La desigualdad de los ingresos entre personas (desigualdad global): concentra la desigualdad entre las personas y las compara entre países.
La superación de una de estas variables no involucra necesariamente el mejorar la otra.
La exclusión social, según el Consejo Económico y Social es la distancia desde el centro del cuerpo social, entre el núcleo y los que se ven rechazados hacia los márgenes, manifestándose las desigualdades.
El libro de René Lenoir ‘Les exlus’ en 1974 marca un hito en la aparición del concepto de exclusión. Tras la crisis económica de los 70 comenzó a aplicarse a determinadas categorías sociales, abarcando una serie de problemáticas. Las primeras alusiones al concepto de exclusión social en contexto comunitario aparecieron en la Carta Social Europea en 1989, cuando también se intentó luchar contra la exclusión social.
Los individuos sufren exclusión social cuando: sufren desventajas generalizadas, sus oportunidades de acceso son menores y esas desventajas y accesos persisten a lo largo del tiempo. La exclusión social se refiere a individuos y grupos con carencias de distinto orden y/o culturalmente segregados y estigmatizados que han dejado de ser funcionales a la sociedad.
Uno de los rasgos de la exclusión social es la multidimensionalidad, siendo éste un proceso dinámico.
Según Castel, existen tres situaciones para quienes cruzan la frontera de la vulnerabilidad:
- El paso de la seguridad a la incertidumbre
- La instalación en la precariedad
- Los ‘supernumerarios’, personas que no están integradas en la sociedad.
La mayoría de la población mundial vive en la pobreza. Concretamente, nuestro país supera la media europea.
Según Cáritas, el principal problema es el trabajo. Muchos de los ciudadanos sufren el fenómeno de la ‘pobreza encubierta’, es decir, una pobreza camuflada por el modelo de sociedad en el que vivimos, cuyas víctimas ocultan y tapan la exclusión.
El círculo vicioso de la pobreza es un proceso intergeneracional. Los bajos ingresos y las altas tasas de natalidad son un obstáculo presente para el logro educativo de los niños pobres. La pobreza además, tiende a perpetuarse en sí misma, generando la cultura de la pobreza que se transmite de generación en generación, siendo cada vez más difícil salir de la misma. La pobreza es un fenómeno que impide el desarrollo de individuos llamados pobres.
Los cambios que originan un nuevo camino para la pobreza y la desigualdad social son: el agotamiento del pleno empleo, que ha dado lugar a cambios en las estructuras del trabajo; los cambios en las estructuras familiares y en los ciclos vitales; y la ruptura del consenso en torno al bienestar social.
El Tratado de Maastricht incorpora la Carta de los Derechos Sociales Fundamentales de los Trabajadores. Desde 1993, es un tratado internacional que se compromete a garantizar los recursos suficientes para todos los ciudadanos excluidos del trabajo, ofreciéndoles prestaciones y recursos sufrientes, adaptados a su situación.
La Renta Mínima de Inserción se define como la cantidad que el estado apporta a los ingresos de una familia para que alcance el mínimo nivel de subsistencia al conjunto de la sociedad. Estos mínimos no proceden de una legislación estatal, sino autonómica, lo cual lleva consigo la desigualdad regional.
En base a todo esto, el trabajador social debe de intervenir y ayudar a los excluidos haciéndoles ser los protagonistas y beneficiarios de los derechos. Para ello podemos usar las siguientes prácticas: los grupos de ayuda mutua, los procesos de investigación-acción participante y el socioanálisis.
La pobreza aparece como resultado de la estructuración de la desigualdad social y el reparto no equitativo de la riqueza. Según el Consejo de las Comunidades Europeas en 1984, engloba diferentes ámbitos y no solo el social, por lo que es un fenómeno multidimensional que excluye a los individuos del modo de vida aceptable en una sociedad.
La desigualdad la definimos como la distancia entre los miembros de una sociedad por distribución desigual de oportunidades y recursos dentro de una sociedad homogénea. La desigualdad es un concepto más amplio que el de pobreza, pues se define en una concepción de la distribución completa que no se centra solamente en la distribución de la riqueza o de la renta.
Según el Banco Mundial, la pobreza y la desigualdad están estrechamente relacionadas. Así, se utilizan tres conceptos de desigualdad en los ingresos:
La desigualdad en los ingresos promedios: desigualdad entre los países. Esto es, mientras que unos países se enriquecen otros se empobrecen.
La diferencia entre los ingresos de los ricos y de los pobres.
La desigualdad de los ingresos entre personas (desigualdad global): concentra la desigualdad entre las personas y las compara entre países.
La superación de una de estas variables no involucra necesariamente el mejorar la otra.
La exclusión social, según el Consejo Económico y Social es la distancia desde el centro del cuerpo social, entre el núcleo y los que se ven rechazados hacia los márgenes, manifestándose las desigualdades.
El libro de René Lenoir ‘Les exlus’ en 1974 marca un hito en la aparición del concepto de exclusión. Tras la crisis económica de los 70 comenzó a aplicarse a determinadas categorías sociales, abarcando una serie de problemáticas. Las primeras alusiones al concepto de exclusión social en contexto comunitario aparecieron en la Carta Social Europea en 1989, cuando también se intentó luchar contra la exclusión social.
Los individuos sufren exclusión social cuando: sufren desventajas generalizadas, sus oportunidades de acceso son menores y esas desventajas y accesos persisten a lo largo del tiempo. La exclusión social se refiere a individuos y grupos con carencias de distinto orden y/o culturalmente segregados y estigmatizados que han dejado de ser funcionales a la sociedad.
Uno de los rasgos de la exclusión social es la multidimensionalidad, siendo éste un proceso dinámico.
Según Castel, existen tres situaciones para quienes cruzan la frontera de la vulnerabilidad:
- El paso de la seguridad a la incertidumbre
- La instalación en la precariedad
- Los ‘supernumerarios’, personas que no están integradas en la sociedad.
La mayoría de la población mundial vive en la pobreza. Concretamente, nuestro país supera la media europea.
Según Cáritas, el principal problema es el trabajo. Muchos de los ciudadanos sufren el fenómeno de la ‘pobreza encubierta’, es decir, una pobreza camuflada por el modelo de sociedad en el que vivimos, cuyas víctimas ocultan y tapan la exclusión.
El círculo vicioso de la pobreza es un proceso intergeneracional. Los bajos ingresos y las altas tasas de natalidad son un obstáculo presente para el logro educativo de los niños pobres. La pobreza además, tiende a perpetuarse en sí misma, generando la cultura de la pobreza que se transmite de generación en generación, siendo cada vez más difícil salir de la misma. La pobreza es un fenómeno que impide el desarrollo de individuos llamados pobres.
Los cambios que originan un nuevo camino para la pobreza y la desigualdad social son: el agotamiento del pleno empleo, que ha dado lugar a cambios en las estructuras del trabajo; los cambios en las estructuras familiares y en los ciclos vitales; y la ruptura del consenso en torno al bienestar social.
El Tratado de Maastricht incorpora la Carta de los Derechos Sociales Fundamentales de los Trabajadores. Desde 1993, es un tratado internacional que se compromete a garantizar los recursos suficientes para todos los ciudadanos excluidos del trabajo, ofreciéndoles prestaciones y recursos sufrientes, adaptados a su situación.
La Renta Mínima de Inserción se define como la cantidad que el estado apporta a los ingresos de una familia para que alcance el mínimo nivel de subsistencia al conjunto de la sociedad. Estos mínimos no proceden de una legislación estatal, sino autonómica, lo cual lleva consigo la desigualdad regional.
En base a todo esto, el trabajador social debe de intervenir y ayudar a los excluidos haciéndoles ser los protagonistas y beneficiarios de los derechos. Para ello podemos usar las siguientes prácticas: los grupos de ayuda mutua, los procesos de investigación-acción participante y el socioanálisis.
TEMA 1: LA DESADAPTACIÓN SOCIAL (Guasch y Ponce)
Inadaptación y desadaptación social son términos que muchas veces empleamos como sinónimos, siendo dos conceptos distintos.
Algunos autores utilizan el término de Desadaptación social cuando la inadaptación es transitoria, o dicho de otro modo, cuando nos referimos a las dificultades de adaptación individuo-medio.
Según Casas, es más lógico hablar de desadaptación que de inadaptación, pues cuando se habla de inadaptación pensamos en una persona que no se adapta, mientras que si hablamos de desadaptación nos referimos a un sistema individuo-medio con dificultados recíprocas de adaptación y comodación. Para este autor la desadaptación social es un fenómeno psicosocial, derivado de la relación conflictiva entre determinadas conductas, individuales o grupales, comportamientos y el clima social que una sociedad concreta mantiene hacia ellas, lo que da lugar a desarmonías entre el individuo y el entorno que lleva como consecuencia una situación de dificultad para participar en la dinámica interrrelacional de dicho medio.
Con respecto al término de inadaptación es difícil establecer una definición concreta, al existir otras en otros ámbitos diferentes al social. Son muchos los autores que han definido este concepto, y todos son coincidentes en que la inadaptación social se produce por el desequilibrio en la comunicación-relación entre el individuo y la sociedad (individuo-medio), lo que da lugar a una inadecuada utilización de los elementos del mundo social, una serie de dificultades para vivir en sociedad, la ausencia de elementos materiales o inmateriales necesario para la participación social y la marginación económica, social, cultural y laboral. Las causas de la inadaptación no solamente están en el individuo, sino que también en su entorno.
Con frecuencia utilizamos esta misma definición para otros términos como son marginación y desadaptación. La marginación social es una situación del individuo o grupo respecto a la sociedad. Por otro lado, muchas veces se utiliza el calificativo de desadaptado (o inadaptado) para referirnos a aquellas personas cuyo estilo de vida no se corresponde con lo socialmente adaptable.
Algunos autores utilizan el término de Desadaptación social cuando la inadaptación es transitoria, o dicho de otro modo, cuando nos referimos a las dificultades de adaptación individuo-medio.
Según Casas, es más lógico hablar de desadaptación que de inadaptación, pues cuando se habla de inadaptación pensamos en una persona que no se adapta, mientras que si hablamos de desadaptación nos referimos a un sistema individuo-medio con dificultados recíprocas de adaptación y comodación. Para este autor la desadaptación social es un fenómeno psicosocial, derivado de la relación conflictiva entre determinadas conductas, individuales o grupales, comportamientos y el clima social que una sociedad concreta mantiene hacia ellas, lo que da lugar a desarmonías entre el individuo y el entorno que lleva como consecuencia una situación de dificultad para participar en la dinámica interrrelacional de dicho medio.
Con respecto al término de inadaptación es difícil establecer una definición concreta, al existir otras en otros ámbitos diferentes al social. Son muchos los autores que han definido este concepto, y todos son coincidentes en que la inadaptación social se produce por el desequilibrio en la comunicación-relación entre el individuo y la sociedad (individuo-medio), lo que da lugar a una inadecuada utilización de los elementos del mundo social, una serie de dificultades para vivir en sociedad, la ausencia de elementos materiales o inmateriales necesario para la participación social y la marginación económica, social, cultural y laboral. Las causas de la inadaptación no solamente están en el individuo, sino que también en su entorno.
Con frecuencia utilizamos esta misma definición para otros términos como son marginación y desadaptación. La marginación social es una situación del individuo o grupo respecto a la sociedad. Por otro lado, muchas veces se utiliza el calificativo de desadaptado (o inadaptado) para referirnos a aquellas personas cuyo estilo de vida no se corresponde con lo socialmente adaptable.
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